Por fin. Tantos trimestres pronosticándola y especialmente desde que salió al mercado Movistar Fusión -uno de los auténticos reactivos que ha puesto en marcha todo esto- y parece que por fin ya está aquÃÂ. Mucho tendrÃÂan que estropearse las cosas en las próximas horas (escribo en la tarde del martes 11) para que el jueves 13 de marzo, o sea, pasado mañana, la junta general de accionistas de Ono no acepte una oferta de Vodafone para comprar la compañÃÂa de cable.
Una de las pocas cosas que podrÃÂa estropear la operación ha sido el desplome en bolsa de Vodafone, que en 7 dÃÂas ha perdido el 10% del valor y el posible miedo de sus gestores a que el desplome continue. Pero la caÃÂda no sólo es atribuible a la compra de Ono, sino a las declaraciones de Randalph Stephenson, el chairman y CEO de AT&T, que echaban agua a la posibilidad de una opa de la americana sobre Vodafone, el combustible que ha mantenido en ebullición el tÃÂtulo de Vodafone en los últimos meses. Claro, que la compra de Ono también contribuye a enfriar la posible opa sobre Vodafone por parte de AT&T. Los americanos dejaron claro que les interesaban, sobre todo, activos móviles en Europa. Cuanto más cable compre Vodafone -y ya lleva Kabel en Alemania y casi Ono en España-, más difÃÂcil es que resulte atractiva en EEUU. Además, el miedo a la cotización no debe impedir que los gestores hagan su trabajo. Con un mercado europeo volcado en las ofertas convergentes, no comprar activos fijos cuando están a la venta y tú tienes dinero, serÃÂa no cumplir con tu obligación.
Pero en España, por el camino, ha habido dimes y diretes, estrategias para tensar la cuerda por parte de los fondos propietarios de Ono y para meterles miedo por parte de Vodafone. "Que no nos gusta vuestra oferta, que es muy baja y que como no la subáis vamos a salir a bolsa. Y os va a pasar lo mismo que en Alemania con Kabel. Al final nos comprareis, pero mucho más caro", parecÃÂan decir unos. "Vale, pues nosotros vamos a pelear más duro que nunca para que abran la fibra de Telefónica, y a ver cuanto vale entonces vuestra red alternativa. Además, por si las moscas, y como plan B, vamos a intentar acelerar nuestro despliegue propio de red FTTH" parecÃÂan responder los otros.
Pero ahora llegamos a los momentos finales del partido, los decisivos y todas las cartas están sobre la mesa. Se han acabado, por lo que parece, los faroles.
Y partiendo de la hipótesis de que esa compra se cierre ya, hay un montón de variables que considerar, aunque sea con una visión de urgencia.
La irreversibilidad de Vodafone. Con la compra de Ono, Vodafone dará un paso decisivo en el mercado español y no sólo porque creará un grupo integrado con acceso a 7 millones de hogares a los que ofrecer altas velocidades fijas -y por tanto ofertas convergentes- sino, sobre todo, porque dará una señal inequÃÂvoca de la irreversibilidad de su presencia en el mercado español, que más de uno habÃÂa puesto en duda en los últimos meses.
Reforzar el flanco debil de la TV. Además, con Ono, el grupo Vodafone refuerza su posición en el mercado audiovisual, en el de los contenidos por TV, que es una de los aspectos que más preocupan en la filial del grupo británico. Bueno, y en la matriz.. Y preocupan no sólo por la evidente ofensiva que ha desatado Telefónica, con la compra de contenidos como el tenis, la Fórmula 1 o las motos. Sino, sobre todo, por la inminente compra de Digital + por parte del gigante español de telecomunicaciones. Con el negocio de televisión de pago de Prisa, Telefónica no sólo accederÃÂa a unos contenidos exclusivos premiun, sino, sobre todo, se quedarÃÂa con 1,62 millones de usuarios, que están entre los mejores clientes de la TV de pago de España. Unos clientes capaces de arrojar un arpu (ingreso medio mensual) de 43,5 euros en el último trimestre y de mantener una media de 42,7 euros al mes durante 2013, versus los 42,6 de 2012.
A la ecuación obvia Fibra+Contenido (Ã,¿para que quieres la fibra si no tienes TV de pago en alta definición que enviar por el canuto?), le falta el componente del cliente dispuesto a pagar por contenidos de calidad. Y de esos, Digital + atesora a la mayorÃÂa de los pocos que hay en España. En el último trimestre aún suponÃÂa un 44% de la cuota de la TV de pago en España, según la CNMC.
La demanda. De hecho, muchos observadores del sector consideran que la sombra de la compra de Digital + por Telefónica es uno de los factores que ha sobrevolado en el ánimo de Vodafone para decidir presentar la denuncia ante la CNMC del pasado febrero. Una denuncia que, de esta forma, podrÃÂa considerarse "preventiva" respecto a los mayores males, desde el punto de vista de Vodafone, que podrÃÂan sobrevenir en su batalla con el incumbente.
Esa corriente de opinión está abonada por la fecha de la presentación de la demanda (14 de febrero), bastante alejada en el tiempo respecto a la mayoria de los hechos que se denuncian. O para decirlo más claro, las dificultades para alcanzar un acuerdo en fibra; el pacto Telefónica-Jazztel (octubre de 2012); el retraso en la negociación de las verticales (que se cerró el 2 julio de 2013); o el pacto de compartición de sites, roaming y de distribución comercial Telefónica-Yoigo (julio de 2013), eran, como mÃÂnimo, 7 meses anteriores a la denuncia. Por tanto, el que se presentase siete meses después podÃÂa responder, además de a la importancia intrÃÂnseca que Vodafone le otorga a los comportamientos de su rival, a otros factores desencadenantes, la tÃÂpica gota que colma el vaso. Y ese papel podia representarlo la ofensiva en despliegue de fibra y en compra de contenidos televisivos anunciada en Navidades por Telefónica y la no anunciada, pero muy previsible a esas alturas, de Digital +. Por cierto, que una de las briznas de información más interesantes extraÃÂdas de la necesariamente decepcionante comparecencia pública del presidente de la CNMC, José MarÃÂa MarÃÂn, fue que la compra de Digital + por Telefónica serÃÂa un caso de ámbito comunitario, lo que significa que, salvo reclamación española, lo juzgarÃÂa Almunia y no la CNMC.
Pero volviendo a la denuncia de Vodafone, hay que ponderar, además, otro factor: la presentación de la denuncia se produjo justo en un momento intermedio entre la propuesta y rechazo de la primera oferta conocida de Vodafone por Ono y el momento culminante en el que nos encontramos. Es decir, es obvio que si la CNMC hubiese atendido de forma cautelar las peticiones de Vodafone de que se abriese la fibra de Telefónica -algo que, por otra parte, puede hacer en cualquier momento-, el valor de los activos de Ono, en cuanto a que única red alternativa de alta velocidad de cobertura más o menos nacional, hubiese caÃÂdo en picado. Y aunque serÃÂa arriesgadÃÂsimo establecer una relación de causalidad entre una cosa y otra -y sobre todo, se tratarÃÂa de un juicio de intenciones del que nunca podrÃÂamos saber la verdad- es obvio que en multinacionales como Vodafone, cuajadas de excelentes profesionales en todas las áreas, las decisiones de ese calibre se examinan desde todos los puntos de vista y no se da puntada sin hilo.
Comprar red y también buenos clientes. Con la compra de Ono, Vodafone se hará con lo más parecido que hay a Digital + en cuanto a la calidad de clientes, ya que el grupo de cable tiene un arpu (ingreso medio mensual) superior a los 52 euros al mes. Solo asàse entiende que, a pesar de tener casi los mismos clientes que Jazztel (1,53 millones en la cablera por 1,45 millones en el grupo de ADSL) el ebitda de Ono vaya a ser este año de unos 700 millones, casi 4 veces el de Jazztel, que ha sido de 184 millones.
Y por cierto, que la denuncia de Vodafone proporcionará a los observadores una tribuna espléndida con inmejorables vistas a la evolución de la postura regulatoria del grupo británico en España. Aunque sobre esto hay mucho matices, a cualquiera se le alcanza que si uno se acaba de gastar más de 7.000 millones de euros (incluida deuda) en comprar la única red casi alternativa a la de Telefónica, la idea de que esa red del operador histórico se abra obligatoriamente para todos por igual, -incluyendo también a los otros rivales que no se han gastado los más de 7.000 millones-, no parece el desenlace más favorable para el comprador de Ono.
También es verdad, por otra parte, que el principal adversario de Vodafone y el más peligroso seguirá siendo Telefónica, y que por tanto, la tÃÂpica postura "todo lo que sea malo para Telefónica es bueno para mi" también tiene sus defensores.
Orange y Jazztel. Pero cambiando de protagonistas, si Vodafone compra Ono, Orange se vuelve, comparativamente, más pequeña. Tras largos años de carrera extenuante y cuando ya parecÃÂa que iba a superar a su rival en la recta final y convertirse en el número dos del mercado español, Orange ve como Vodafone, usando un suplemento vitamÃÂnico al que la francesa no tiene acceso -los 130.000 millones de dólares de la venta de Verizon Wireless- vuelve a poner tierra de por medio.
El acuerdo Jazztel-Telefónica. La reacción posible de Orange es obvia: comprar Jazztel. Con ello no sólo sumarÃÂa 1,45 millones de clientes de banda ancha que añadir a los 1,69 millones que ya tiene la gala -que en el fijo va como un tiro con 297.000 nuevos clientes en 2013-, sino que también accederÃÂa al acuerdo con Jazztel para compartir fibra con Telefónica, que ha permitido a la empresa controlada por Leopoldo Fernández Pujals ir mucho más rápido en el despliegue de fibra, hasta el punto de que en diciembre ya habÃÂa superado los 1,2 millones de hogares pasados.
Es verdad que Telefónica, lógicamente, tiene el derecho de romper el acuerdo si Jazztel cambia de dueño, pero sólo en cuanto a la continuidad del acuerdo, es decir al hecho de seguir intercambiando hogares uno por uno. Pero los domicilios pasados ya intercambiados son de los de Santa Rita, Rita, lo que se da, no se quita. Esos están protegidos por IRUs (derechos irrevocables de uso) a largo plazo, unos 20 años. Además, no es en absoluto evidente que a Telefónica le convenga romper ese acuerdo, aunque detrás estuviese Orange en vez de Jazztel. De hecho, esa es una de las cuestiones más importantes y trascendentes a largo plazo que se pueden poner sobre la mesa de las telecos en España en los próximos años, aunque merece una explicación más detallada en un post posterior. Pero el pacto Jazztel+Orange con Telefonica seguirÃÂa cumpliendo sus fines si se mantuviesen las condiciones establecidas de precio y reciprocidad. Por un lado seguirÃÂa abaratando y acelerando el despliegue de fibra de Telefónica y, por otro, y casi más importante, seguirÃÂa sirviendo -y casi con más razón- de salvoconducto regulatorio justificatorio ante la CNMC y Bruselas.
Problemas para comprar Jazztel hay muchos, pero el del acuerdo con Telefónica no parece el peor. Más grave son los 2.600 millones que ahora mismo vale Jazztel en bolsa, es decir el 9,3% de los 27.950 millones de capitalación que tiene todo el grupo Orange en la bolsa de ParÃÂs, y eso que lleva una semana de subidas a cuenta de la previsible consolidación -y por tanto reducción de la competencia- que es está preparando en el mercado francés. Hay que tener en cuenta que Jazztel tiene 1,45 millones de clientes de ADSL y 1,16 millones de clientes móviles, frente a los 236 millones de clientes totales, de los que 179 millones son móviles, del grupo galo. Un valor tan alto de Jazztel y el compromiso del grupo francés de mantener controlada su deuda en 2 veces ebitda, lleva a pensar que cualquier opa sobre Jazztel tendrÃÂa que tener un importante componente de pago por acciones.
Si tienes sólo un comprador, malo. De todas formas, en el frenesàconsolidatorio no hay que olvidar una cosa: con Vodafone comprando Ono, Jazztel pierde un posible comprador, de forma que ya sólo le queda uno: Orange. Y eso siempre es malo para el comprado y bueno para el comprador. Ahora, la sarten por el mango pasa a tenerla Orange.
Richard, con hilvanes. Pero existen más factores influyendo en la situación. Hay que tener en cuenta que el liderazgo mundial en el grupo Orange está cosido con hilvanes. El primer ejecutivo del grupo francés, Stephane Richard, está imputado por un escándalo de corrupción en Francia, por una indemnización multimillonaria con fondos públicos al empresario Bernard Tapie. Los hechos se remontan a cuando Richard era el jefe de Gabinete de la ministra de EconomÃÂa, por entonces Christine Lagarde, dentro del Gobierno de Sarkozy (centro derecha). Por cierto, que el hecho de que Richard esté imputado y Lagarde, la ministra de entonces y actual directora gerente del FMI, no lo esté, muestra que, en estos asuntos, en todas partes cuecen habas. Cuando fue imputado el verano pasado, algunos ministros del Gobierno de Hollande (socialista) vieron la oportunidad de sustituirlo y nombrar a alguien más afÃÂn polÃÂticamente. Por eso, es importante ver que pasa con el cargo de Richard y para eso habrá que estar atento a la Junta General de Accionistas del grupo, prevista para el próximo 27 de mayo en ParÃÂs, porque no hay que olvidar que Orange sigue participada-controlada en casi un 30% por el Estado francés. No serÃÂa de extrañar que tras la asamblea general de mayo las cosas empiecen a estar más claras.
Buscar un plan B. Y como tener un único comprador ni una única alternativa nunca es un buen negocio tampoco serÃÂa raro, por tanto, que Jazztel tratase de labrarse un plan B, para el caso de que Orange, fiel a su tradición de reaccionar tarde a los acontecimientos, se lo piense demasiado. Y tal y como se están poniendo las cosas, sólo se me ocurre uno: Yoigo, la filial de la sueca Telia.
Además, hay que tener en cuenta que, en este caso, se juntarÃÂa el hambre con las ganas de comer, porque a Yoigo, está consolidación también le va a afectar y para mal. Si Vodafone compra Ono y Orange adquiere Jazztel, Yoigo se encontrará con que compite con tres grupos enormes e integrados y la filial de la sueca Telia, se volverÃÂa, de golpe, más pequeña en relación a sus rivales. Y también más aislada y sin la pata fija.
Y en un mercado netamente orientado a la convergencia, sus 4 millones de clientes móviles podrÃÂan tener menos importancia ahora que hace en abril de 2013, cuando Telia desestimó su venta porque no le convencÃÂan las ofertas de Orange y Vodafone. Es verdad que, desde entonces, Yoigo tiene una red 4G que entonces no tenÃÂa. Y que sigue creciendo en clientes e ingresos aunque sea a costa de gastar mucho más ebitda para subvencionar terminales.
En ese sentido, un coqueteo con Jazztel también podrÃÂa ser bien visto por Telia, como mecanismo de creación de un cuarto operador integrado, una amenaza que serÃÂa una amarguÃÂsima sorpresa para Telefónica, Vodafone y Orange, que esperan al final que esto queda reducido a una batalla de tres.
El nacimiento de un grano: un 4Ã,º operador integrado. Quizá esa amenaza de 4Ã,º operador integrado, aunque fuera pequeño -bueno, sumarÃÂa 2.000 millones de euros en 2013, la mitad que Orange- bastarÃÂa para estimular lo suficiente a Vodafone u Orange para que se siguieran rascando el bolsillo y acabaran de una vez la consolidación comprando a Jazztel y Yoigo.
La destrucción coactiva. Otra opción para Telia serÃÂa, parafraseando a Schumpeter, utilizar la destruccion coactiva, es decir, apuntar a Yoigo contra la lÃÂnea de flotación de la rentabilidad de sus tres grandes rivales y azuzar una guerra de precios mucho más agresiva de lo que se ha visto hasta ahora. Y para imaginar sus desvastadores efectos sólo hay que mirar lo que ha provocado el 4Ã,º operador francés, Free, en la rentabilidad de sus acomodados rivales, hasta el punto de que Vivendi, el dueño del 2Ã,º operador, SFR, ha decidido tirar la toalla y venderlo. En esa dinámica sólo habrÃÂa que seguir disparando ráfagas de subvenciones de terminales hasta que alguno de los grandes echara números y calculase que lo perdido en ingresos y ebitda por la caÃÂda de precios iba a resultar más caro que lo que pagarÃÂa por el rival.
Y dando por hecho que la consolidación se consuma hasta sus últimas consecuencias, la gran pregunta será Ã,¿y después de la consolidación, que?. Pero eso da para otro post.
http://www.expansion.com/blogs/tecnoestrategias/2014/03/11/la-consolidacion-ya-esta-aqui-minuto-y.html
S2
Vodafone también podrÃÂa comprar a Jazztel sorprendiendo a casi todos.Orange no tiene dinero y su posible oferta incluirÃÂa acciones lo que te quitarÃÂa atractivo. También podrÃÂan hacer un gran acuerdo comercial para que Orange use la red FTTH de Jazztel. Para mi lo que mas sentido tiene es una unión Jazztel/Yoigo se complementan perfectamente, uno no tiene red fija y otro no tiene red móvil, y podrÃÂa ser incluso por intercambio accionarial. Telia Sonera anunció que su situación financiera es buena para acometer una compra razonable.
S2
Posibilidades hay muchas, pero evidentemente la mas comentada y posible es la compra de Jazztel por parte de Orange.
Otra nueva posibilidad que comentan hoy en Estartegias de inversión es que una joint venture entre Orange y Yoigo vaya a por Jazztel).
Esto también tendrÃÂa mucho sentido ya que cerrarÃÂa el panorama español y nadie quedarÃÂa aislado ni no competitivo con tres grandes operadores.
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