El consejo decisivo. Mañana miércoles, 26 de marzo, Orange celebra en ParÃÂs un consejo de administración muy importante. La compañÃÂa se enfrenta a la decisión de renovar el mandato del presidente y consejero delegado del grupo, Stephane Richard, que fue nombrado el 9 de junio de 2010 por un mandato de 4 años. La prensa francesa hace semanas que especula con las posibilidades de que sea renovado y además plantea la posibilidad de una amplia remodelación de la cúpula del grupo en el caso de que lo sea, forzada, en parte, por la salida de la operadora de algunos de los principales colaboradores de Richard en la compañÃÂa.
Impacto directo en España. Aunque el consejo de Orange parece lejano, la actual ebullición del mercado español podrÃÂa enfriarse sustancialmente si un nuevo primer ejecutivo aterrizase en la sede central de la multinacional gala. Porque lo primero que harÃÂa un nuevo ejecutivo serÃÂa, previsiblemente, poner en revisión toda la estrategia del grupo, inclusive sus potenciales planes de crecimiento en España. Es decir, enfriar la tantas veces mencionada compra de Jazztel, que hoy vuelve a calentarse con el fichaje de Bank of América Merrill Lynch como banco de negocios contratado por Orange para supervisar su estrategia en España, incluida la posible compra de Jazztel. Si, por el contrario, Richard continúa, sus planes, cualesquiera que sean, podrán seguir adelante.
Imputado. Pero no es impensable que algo asà-la salida de Richard- ocurra. El presidente de Orange hace tiempo que navega en un ambiente razonablemente hostil ya que en su trayectoria se han interpuesto dos importantes escollos. El primero es que está imputado por el Caso Tapie, un escándalo de corrupción por el que el Estado pagó una indemnización multimillonaria al empresario Bernard Tapie. Desafortunadamente para él, Richard, que entonces era el jefe de gabinete de la ministra de EconomÃÂa de Sarkozy, Christine Lagarde, aparece como posible cabeza de turco del caso para proteger a toda costa a la actual directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). La imputación de Lagarde, conllevarÃÂa su dimisión fulminante, y eso es más de lo que puede soportar el Gobierno francés, sobre todo después de que su antecesor francés en el cargo, Dominique Strauss-Kahn, tuviera que dimitir por su escándalo sexual. (Aquàse ve la diferencia entre España y Francia. Mientras España asistió indiferente a la pérdida de esa plaza por la sorprendente dimisión de Rato durante el Gobierno de Zapatero, la Francia de Hollande mantiene como sea en el cargo a una colabora directa de Sarkozy, sabedora de la importancia de aferrarse a cargos clave como ese).
Conservador entre socialistas. El segundo iceberg que amenaza su navegación es que Stephane Richard es un hombre de Sarkozy en un gobierno de Hollande, como si fuera del PP en un Gobierno del PSOE. Y con el agravante de que en Orange, el Estado sigue teniendo un 27% del capital, lo que le da, de facto, el control de la compañÃÂa. O sea que si lo quiere cambiar, lo cambiará. Y hay que recordar que cuando iba a ser imputado, en junio de 2013, el ministro de Industria galo, el polémico e intervencionista Arnaud Montebourg, ya denunció que no podÃÂa continuar como primer ejecutivo de la multinacional porque en ese tipo de cargos hay que ser "ejemplar".
Y por si fuera poco parece que esa extraña patologÃÂa depresiva colectiva que pareció afectar a la plantilla francesa del grupo y que provocó una ola de suicidios -que sirvieron a Sarkozy para descabalgar al anterior presidente, Didier Lombard- ha vuelto a manifestarse provocando una decena de muertes de empleados del grupo en Francia desde principios de año. Además, desde su nombramiento, el tÃÂtulo ha caÃÂdo un 40% en bolsa, aunque como él explica, la causa principal, además de la crisis, ha sido la irrupción del 4Ã,º operador, Free Mobile, que ha destrozado el mercado galo, la principal vaca lechera de la operadora, con sus ofertas de muy bajo precio.
La entrevista. Con todo ese cóctel de circunstancias es muy interesante leer las declaraciones que hacÃÂa ayer Richard. En un tono sorprendente, el presidente y consejero delegado "vendÃÂa" su candidatura a la reelección, aportando como razones que el escándalo Tapie no le afecta a la hora de dirigir la operadora y que no es conveniente desestabilizar el grupo -lo que se producirÃÂa si se provocase su salida, evidentemente- en plena transformación de las telecos europeas por el proceso de consolidación que se viven en los principales mercados. "La mayorÃÂa de los empleados y de los accionistas no lo entenderÃÂan" señala.
La entrevista es reveladora porque parece lógico pensar que si Richard se supiera fuerte no necesitarÃÂa vender su candidatura ni defender sus cuatro años de gestión. O sea, que tiene dudas. Pero la solución al enigma es cuestión de 24 horas. En cualquier caso, la entrevista merece la pena por más cosas. AsÃÂ, vuelve a dar pistas sobre España: "La consolidación es inevitable. Mire lo que pasa en Francia, en Alemania o en España. La consolidación llegará al sector móvil, pero tomará también la forma de la convergencia entre el fijo y el móvil. Orange participará en eso. Hay paÃÂses de Europa en los que no hacemos nada más que móvil por ahora, y donde hará falta necesariamente que nos movamos" señala.
Consolidación vs convergencia. También es muy interesante ver que defiende la consolidación en vez de la convergencia en Francia. Es decir, defiende y prefiere la compra de SFR por Bouygues (la compra del 2Ã,º operador móvil por parte del 3Ã,º) con lo que se crearÃÂa el lÃÂder del mercado francés, por encima de la propia Orange y se reducirÃÂa el número de competidores de 4 a 3. Para Richard, esa opción es preferible a la de que SFR sea comprada por Numericable, el grupo de cable, con lo que se crearÃÂa un grupo convergente, pero la competencia en el mercado móvil seguirÃÂa siendo cosa de 4. No es de extrañar que esa misma sea la postura de Telefónica. José MarÃÂa ÃÂlvarez-Pallete, su consejero delegado declaró el pasado 27 de febrero, al presentar los resultados (y sin que nadie le hubiera preguntado por ello) que Telefónica cree en la consolidación en España y que "si ocurre, estaremos a favor". Los incumbentes siempre quieren la consolidación en sus mercados domésticos aunque eso alumbre competidores más fuertes, como ha pasado ahora con Vodafone y Ono. Pero prefieren un mercado a tres porque la fricción competitiva disminuye, y el churn y la portabilidad caen, y eso siempre es bueno para los que tienen la mayor base de clientes y que necesariamente son los más perjudicados en un escenario hipercompetitivo. Por eso, y aunque no les han preguntado, después de Telefónica y KPN los más interesados en que se apruebe la compra de la filial alemana de KPN por parte de Telefónica son Deutsche Telekom y Vodafone, los dos grandes grupos del mercado alemán.
El escenario español. Y volviendo a la consolidación en España es curioso el escenario planteado. Con Jazztel disparada en su cotización -en enero de 2013 valÃÂa 1.200 millones y ahora supera los 2.700 millones- su propio alto precio es una de las dificultades para su compra por parte de Orange. El grupo galo no anda sobrado de recursos y ha prometido mantener una disciplina financiera para no subir la deuda neta de 2 veces ebitda a largo plazo. Eso dificulta una opa sobre Jazztel y ha dado pábulo a rumores sobre opas en acciones u operaciones aún más heterodoxas como la fusión de la filial española de Orange con Jazztel para cerrar la operación.
El único comprador. Lo curioso es que la mayorÃÂa está convencida de que Jazztel es la única opción para Orange, que necesita reforzarse en el negocio fijo. Pero nadie parece caer en la cuenta de que, viceversa, Orange se ha convertido, de facto, en el único comprador para Jazztel, porque parece poco probable que venga algún operador de fuera. Y eso significa que, en realidad, buena parte de la cotización actual de Jazztel está en manos de Orange, si damos por bueno que, como cree la mayorÃÂa, una buena parte del valor actual de Jazztel es fruto de la especulación de inversores que quieren estar presentes en el valor a la espera de una opa del grupo francés.
Pinchar el valor. Por tanto, si Orange diera señales inequÃÂvocas de que no iba a comprar Jazztel al menos en el corto y medio plazo -por ejemplo, anunciando inversiones en fibra propias, más aceleradas y ambiciosas que hasta ahora- es verosÃÂmil que la cotización de Jazztel bajase significativamente.
Y la pregunta que cabe hacerse, por tanto, es la siguiente. Si eso es asÃÂ, Ã,¿Por qué Orange no lo hace?. El comportamiento de Orange ha sido muy diferente al de Vodafone. Probablemente porque la situación financiera de uno y otro es también muy diferente. Vodafone no ha dicho nada y ha descalificado hasta el final las informaciones sobre Ono, calificándolos de rumores. Pero Orange no sólo no ha echado balones fuera, sino que, por boca del propio Richard ha admitido en EXPANSIÓN su interés en la consolidación en España y concretamente en Ono y Jazztel. Es decir, que ha alimentado, indirectamente, la ebullición del valor de Jazztel. Curioso: uno no cuenta y hace y el otro, cuenta y, por ahora, no hace.
El perro del hortelano. Y llegados a este punto y ante estas dudas, algunos observadores señalan que la estrategia de Orange podrÃÂa tener algo del Perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Resumiendo, se puede considerar verosÃÂmil una estrategia que apueste por el desarrollo propio, interno, que está dando buenos réditos en el mercado y que, al tiempo, sea compatible con que Jazztel mantenga un valor bursátil muy alto, de forma que se imposibilite la compra de Jazztel por parte de cualquier otro.
Telia. Ã,¿Y quien podrÃÂa ser ese otro comprador? Pues a estos precios nadie, pero a otros, más baratos, TeliaSonera podrÃÂa ser un candidato. La razón es que los responsables de Telia en Suecia deberÃÂan ver también claramente, como se ve desde aquÃÂ, que el futuro de Yoigo, sin escala (tiene 4 millones de clientes), sin pata fija y sin frecuencias bajas de 800 Mhz y 900 Mhz, es considerablemente complicado en un mercado concentrado con 3 grandes operadores presentes en el negocio fijo-móvil. Si Telia no hace nada y Orange compra Jazztel, Yoigo lo va a pasar mal.
Además, como ya hemos comentado en este blog, cuando los tres grandes operadores esperar que el mercado se reduzca a 3 operadores, la creación de un cuarto operador Jazztel-Yoigo, con presencia simultánea en fijo y móvil, fibra y frecuencias para 4G, y una plantilla muy pequeña que les permitirÃÂa serÃÂa una malÃÂsima noticia. Como decÃÂa castizamente un observador del sector "la destrucción de valor de un cuarto operador fijo-móvil dando estopa serÃÂa terrible".
El fijo le va mejor a Orange que a Jazztel. Además, hay otros dos factores importantes. El primero es que el mercado le está funcionando bien a Orange en el negocio convergente y no tan bien a Jazztel, si nos fijamos en la capacidad de crecimiento en el mercado de banda ancha fija, que todos los observadores consideran clave para anclar al cliente y captar luego su consumo móvil. Orange ha ganado 297.000 clientes de banda ancha en 2013, en clara progresión frente a los 131.000 de 2012. Una evolución opuesta a la de Jazztel, que ha visto su ritmo de captación de negocio fijo caer a la mitad, a 109.000 clientes de ADSL en 2013 frente a los 217.000 que habÃÂa logrado un año antes. Mientras las cosas vayan asÃÂ, Ã,¿para que apresurarse?.
La CNMC y la fibra de Telefónica. El otro factor, que ya hemos mencionado otras veces aquÃÂ, es el regulatorio. En los próximos meses, la CNMC, el regulador único tiene que decidir si abre o no la fibra de Telefónica, y si lo hace en que plazos y a que precio. Parece poco probable que las primeras pistas sobre este asunto -la consulta pública- se tomen antes del verano y que haya decisión para final de año. Pero si la CNMC opta por fomentar la competencia a tope y abre la fibra de Telefónica, el operador histórico pondrá a disposición de sus rivales los cerca de 7 millones de hogares que tendrá ya tendidos. Eso significarÃÂa una enorme sacudida en el mercado y castigarÃÂa duramente la cotización de Telefónica que se quedarÃÂa sin su principal ventaja competitiva. Pero también serÃÂa, probablemente, un varapalo para Jazztel y su capitalización bursátil. Si una de las grandes ventajas que vende Jazztel es que llegará antes que los demás (excepto Telefónica) a la fibra, esa medida igualarÃÂa a todos. Y de paso, rebajarÃÂa el valor de los activos adquiridos por Vodafone con la compra de Ono.
Por eso, teniendo en cuenta que a Orange no le sobra el dinero como a Vodafone, parecerÃÂa razonable que el grupo galo se tentase la ropa y esperase a saber el escenario regulatorio de la fibra para los próximos años antes de arriesgar 3.000 millones de euros en el mercado español.
http://www.expansion.com/blogs/tecnoestrategias/2014/03/25/maniobras-en-la-oscuridad.html
S2
Estoy de acuerdo que Orange solo tiene Jazztel para comprar y viceversa, pero la necesidad no es mutua. Como el regulador no abra las redes de fibra Orange habrá perdido mucho terreno y al final le acabará saliendo Jazztel mucho mas cara que ahora. Mas les vale comprar Jazztel, que asi tienen un plan de desarrollo de fibra ya en franco progreso y con 1,5 millones ya desplegados, porque tendran que correr mucho para igualarse al resto.
Pone como alternativa que despliegue su propia red, pero les resultaria tan caro como comprar Jazztel (y sin clientes).
Respecto al regulador dudo mucho que abra las redes a Orange, puesto que ya tienen Telefonica, Vodafone y Jazztel gastandose los cuartos y corriendo riesgos como para que ahora venga el regulador detrás y favorezca la pasividad de un cuarto operador. Eso NO seria mirar por la mayoria.
Quien quiera peces que se moje el culo, y Orange va tarde tanto para comprar Jazztel o desarrollar su propio plan de despliegue de fibra.