La consolidación ya está aquÃÂ. Ya tenemos aquàla segunda fase de la consolidación del sector. Orange ha llegado a un acuerdo con Leopoldo Fernández Pujals, presidente y primer accionista de Jazztel para comprar su participación en la compañÃÂa de banda ancha, en la que controla un 14,48% del capital, y lanzar después una opa sobre el 100% de la operadora española pagando un precio de 13 euros por acción, totalmente en efectivo, lo que supondrá valorar el 100% del capital en 3.333 millones de euros.
La opa sólo está condicionada a que la acepte el 50,01% del capital, excluyendo el paquete de Pujals, y a que Jazztel no acuerde la compra de Yoigo. Con esta operación, Leopoldo Fernández Pujals ingresará por su paquete del 14,48% cerca de 490 millones de euros.
Los insiders. Los acontecimientos se precipitaron en la tarde del lunes 15 de septiembre y forzaron a una aceleración de las negociaciones cuando los rumores de opa inminente dispararon en bolsa el valor de Jazztel que llegó a subir un 17%, lo que obligó a la CNMV a intervenir para acabar con la especulación de los insiders. (Por cierto, que la CNMV ha sido bastante criticada por su tardanza en intervenir). En el momento de la suspensión de la cotización, a las 16,40 horas, el tÃÂtulo se situaba en 12,04 euros, con una subida del 12,5%. La oferta de 13 euros supone, por tanto, una prima del 8% sobre el precio previo a la suspensión. Pero en los últimos dÃÂas-semanas (desde la intervención del director financiero de Orange España, Federico Colom, en Santander, asegurando que el grupo estaba interesado en participar en la compra de Jazztel y de Yoigo) el tÃÂtulo se habÃÂa revalorizado sustancialmente, de forma que la prima sobre la media del mes anterior es, nada menos, que del 34%.
Con esta operación, y si la opa es aceptada por la mayorÃÂa de los accionistas, la consolidación del sector de telecomunicaciones en España habrá dado un salto de gigante, con la desaparición de Ono, adquirida por Vodafone en marzo, y de Jazztel, un proceso que finalizará probablemente en el primer trimestre de 2015. Ahora sólo resta por vender Yoigo, el cuarto operador de comunicaciones móviles. Que, por cierto, ahora lo tiene bastante peor.
Con la compra de Jazztel, Orange acaba con el único operador español independiente de cierto nivel. Además, suma 1,5 millones de clientes de banda ancha fija y otros tantos de móvil, aunque estos con un ingreso medio (arpu) muy bajo, dado lo económico de las tarifas móviles con las que está tentando a su base de clientes de ADSL. Total, que se pone con 3,3 millones de clientes de banda ancha, superando ampliamente a Vodafone y con 13,9 millones de clientes móviles, por debajo de los 14,6 millones de Vodafone+Ono.
Pagar caro el miedo a un cuarto operador integrado. O sea que Orange, en contra de lo previsto, sàha decidido, finalmente, rascarse el bolsillo y no sólo pagar el alto precio de mercado que habÃÂa alcanzado Jazztel, sino mejorarlo.
Un factor para que esto se haya producido finalmente es la amenaza del "Plan B", o sea, la denominación con la que bauticé aquÃÂ, allá por mayo, la posibilidad de la integración de Jazztel con Yoigo. Como decÃÂa entonces, con la creación de una Jazztel-Yoigo nacerÃÂa algo asÃÂ: "En definitiva, un engendro con fibra (hasta 3 millones de hogares, según el acuerdo de Jazztel con Telefónica, por ahora), con presencia fuerte en el fijo, con 4G y con 6 millones de clientes móviles, además de una red de 1000 o 1.100 tiendas en toda España (las que tiene Yoigo). O sea, un bicho con capacidad para convertirse en un auténtico problema para los tres grandes y con una enorme capacidad para seguir destruyendo valor en las cuentas de resultados de sus tres rivales a base de apretar las tuercas en los precios.
De forma que semejante amenaza podrÃÂa disparar los mecanismos de autodefensa de los tres grandes e intentar, por eso, una compra, aunque fuera a un precio más alto de lo deseado, con tal de que esa amenaza no tomara cuerpo y habitara entre nosotros.
O sea, que podrÃÂa pasar algo parecido a lo que hizo Ono con Vodafone. Algo asàcomo, "si no me compras, voy a salir a bolsa, y todos los inversores institucionales van a comprar esperando a forrarse cuando tu lances tu opa. O sea que al final, te va a pasar lo mismo que en Alemania con Kabel Deutschland, que me vas a acabar comprando, sólo que 2 años más tarde y mucho más caro". Pues lo mismo le podrÃÂan decir los Jazztel-Yoigo a sus rivales de Orange. "Al final, nos comprareis, pero seremos más gordos y más caros y os habremos costado, mientras tanto, cientos o miles de millones de euros en ebitda destruido en el mercado español".
Esa es la razón fundamental de que Orange haya decidido finalmente pagar muy caro por Jazztel. Aunque la operadora francesa señala que el precio pagado supone valorar la compañÃÂa en 8,6 veces el ebitda de 2015, la realidad es que, para ese cálculo, incluye los 1.300 millones de euros de sinergias que espera obtener, especialmente por ahorro de capex (inversión material) en redes y la venta cruzada de servicios a las dos bases de clientes. Si el cálculo se hace sobre los 184 millones de euros de ebitda que Jazztel generó en 2013, el ratio sale a 18 veces, que se quedarÃÂan en 15 veces ebitda sobre los 220 millones de ebitda estimado por Jazztel para 2014. Hay que recordar que Vodafone pagó 10,5 veces el ebitda de Ono, aunque también quisieron disfrazarlo con las sinergias, que en el caso de la británica ascendÃÂan a 3.000 millones de euros. Lo que significa que, al final, Orange ha pagado muy caro su miedo al "Plan B" y a que en España se saliera un grupo local y autosuficiente que le costase cientos de millones de ebitda en rebajas de precios en los años venideros.
Menos sinergias. Y por cierto, el factor principal por el que las sinergias son más bajas en este caso es porque, desgraciadamente para el director financiero de Orange en Francia -que es el que a partir del martes 16 le va a tener que "vender" las bondades de la operación a los inversores del grupo galo- los 1,5 millones de clientes móviles de Jazztel YA están en la red de Orange, al contrario que en el caso de Ono, que están en la de Movistar, por lo que su paso a las de Vodafone generará muchos ahorros.
Telefónica se sale con la suya. Como análisis de urgencia de la operación resta tocar un par de cuestiones más. La primera es que Telefónica se ha salido con la suya. La compañÃÂa lÃÂder planteó su estrategia frente a los rivales como una carrera de desgaste en busca de la consolidación, una estrategia que se podrÃÂa resumir como algo parecido a "yo os voy a asfixiar y a ver quien es capaz de seguirme". Primero empezó con la apuesta por la fibra, a principios de 2012 y luego, en octubre de ese msmo año dio la puntilla con Movistar Fusión. Como expliqué aquÃÂ, en el "Efecto Mariposa" el resultado de la apuesta por la fibra, más la oferta convergente y la bajada de precios y márgenes para todos, era inevitablemente la consolidación. En el camino, Telefónica se ha dejado 500 millones de euros de ebitda, la diferencia entre los 6.800 millones con que cerró 2012 y los 6.300 de 2013 (y ya veremos con que ebitda cierra 2014), pero, por comparación, es una factura barata. Por lo menos más barata que los 7.200 millones que le ha costado Ono a Vodafone y los 3.340 millones de Jazztel para Orange.
El futuro del pacto Telefonica- Jazztel. La segunda cuestión es la pregunta del millón. O sea que va a pasar con el acuerdo de fibra de Telefónica y Jazztel en el futuro. Y me explico. Aunque Telefónica tiene la opción de romper el acuerdo de compartición de verticales con Jazztel si ésta cambia de manos, como va a ocurrir tras la opa, es muy poco probable que el acuerdo se rompa. En primer lugar porque no hay tiempo material. El acuerdo Telefónica-Jazztel está pensado para acabar a finales de 2014 o primer trimestre de 2015, cuando se lleguen a los 3 millones de hogares. Y es poco probable que los reguladores sean capaces de haber tomado su decisión sobre la opa antes de que acabe el año. Ã,¡Si tardaron 4 meses en aprobar Vodafone-Ono y era una fase 1 de libro (o sea un acuerdo sin problemas de competencia), que menos que otro tanto en aprobar esta operación!. Pero además de que el acuerdo Jazztel-Telefónica habrá llegado a su término antes de que la operación esté cerrada, es que a Telefónica no le interesa, desde el punto de vista regulatorio, mostrarse cicatera y poco abierta a cooperar, sobre todo cuando se está jugando como y de que manera va a abrirle la fibra la CNMC.
Lo más interesante del asunto es que pasará después, es decir, si una vez concluido el acuerdo Telefónica-Jazztel, el ex monopolio se decidirá a llegar a otro acuerdo similar con Orange, lo que supondrÃÂa en la práctica abrirle la puerta a la tercera red de fibra -tras la de Movistar y la de Vodaf-ono- a cambio de alguna gabela regulatoria.
Las cosas pintan peor para TeliaSonera. Por último, la tercera apreciación es que las cosas para Yoigo ahora pintan peor. Porque una de las condiciones de la opa de Orange es que no se llegue a un acuerdo para que Jazztel compre Yoigo. Pero eso es malo para Telia no sólo porque Yoigo se va a enfrentar ahora a rivales más grandes y fuertes que en el pasado, por lo que Yoigo va ser, comparativamente, más pequeño. Significa, sobre todo, que Yoigo pierde un potencial comprador. O sea que, ahora, Yoigo sólo puede ser comprada por Orange o en último caso por Vodafone, aunque las fuentes que me informan sobre el proceso parecÃÂan dudar de las ganas del grupo británico para hacerse con el 4Ã,º operador español, algo lógico teniendo en cuenta la elefantiásica digestión que supondrá Ono. Además, Stephane Richard, el consejero delegado mundial de Orange aseguró el lunes que Yoigo no le interesa, aunque eso parece más bien una táctica negociadora, teniendo en cuenta que estaba en el proceso de venta del operador móvil. Y cuando tienes sólo tienes un comprador y tu dueño (Teliasonera) quiere vender porque el futuro va a ser peor que el presente y cada vez vas a valer menos, lo lógico es que el comprador, con la sartén por el mango, te atice con ella en la cabeza y baje el precio todo lo que pueda. En definitiva, que TeliaSonera se puede encontrar con muy pocas ganas de comprar por parte de sus rivales Orange y Vodafone, que estarán haciendo la digestión de Jazztel y Ono respectivamente. Lo cual, lleva a que el precio de venta tenga que ser muy bajo, o a que nos llevemos una sorpresa y el comprador sea Movistar. Al fin y al cabo, ya comparten buena parte de la red móvil.
Una oferta que no puedan rechazar. La otra opción, si TeliaSonera no encuentra un comprador en España por las buenas, es hacer al conjunto del sector una oferta que no puedan rechazar. O sea, aprovechar lo ligero de su estructura de costes de Yoigo para ponerse a disparar con todos sus cañones de marketing ofertas de muy bajo precio que vayan contra la linea de flotación de los márgenes de sus tres rivales, para machacarles el ebitda lo suficiente, como para que alguno de los tres se lo piense y decida que es mejor comprar Yoigo y acabar con una nueva guerra de precios que les puede costar lo mismo en ebitda. O incluso para que se lo piensen los tres, y la compren a pachas. No serÃÂa la primera vez que eso ocurre (es lo que puede acabar pasando con TIM Brasil) y de hecho ya ha pasado en un paÃÂs tan cercano como Italia, donde el antiguo cuarto operador, Blue, fue repartido entre sus tres competidores.
http://www.expansion.com/blogs/tecnoestrategias/2014/09/16/orange-paga-caro-el-miedo-al-plan-b.html
S2
Que buen articulo.