1. Tomar los estados financieros de 30 de septiembre cuando los cerrados a marzo de 2015 son sustancialmente mejores. Nunca antes en los últimos siete años se habÃÂan utilizado unas cifras tan antiguas para el cálculo en una OPA de exclusión. Sospechoso.
2. Hacer una estimación de flujos de caja a 2020 inferior a la media histórica pese a existir un cambio en el perÃÂmetro de consolidación que ha provocado solo en 2014/15 un aumento de las ventas de un 46,1%. A ver, a verââ,¬Â¦ Ã,¿No se traducirán en mayor efectivo? Poco tienen que confiar los mayoritarios en su capacidad de integración y/o de gestión, Ã,¿no? Y siendo que cae el cash flow, Ã,¿por qué las integran? Puro camelo.
3. Meter unas primas de riesgo y una tasa de crecimiento a perpetuidad del negocio que poco tienen que ver con la realidad de mercado o económica de las referencias que utilizan (bonos soberanos o inflación). Ya saben que en un modelo de DFC el valor residual es una parte sustancial en la composición del actual. Queda claro que el objetivo es presionarlo injustificadamente a la baja.
Todos ellos, junto a un cálculo a su juicio erróneo de la tasa impositiva o la no aplicación de múltiplos de operaciones sectoriales recientes, llevan a Panda a dirigir un SUPLICA a la CNMV.
http://blogs.elconfidencial.com/mercados/valor-anadido/2015-07-07/salvemos-al-minoritario-la-cnmv-y-el-escandaloso-caso-c-v-n-e_916022/
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