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Telefónica tiembla, terremoto de magnitud 9 en las telecomunicaciones

Iniciado por logik, 24 May 2015, 07:26 PM

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logik

Telefónica tiembla, terremoto de magnitud 9 en las telecomunicaciones
La movilidad está conduciendo a una lucha encarnizada por dos activos fundamentales en la nueva configuración del sector mundial de las telecomunicaciones: audiencia y contenido
http://blogs.elconfidencial.com/mercados/valor-anadido/2015-05-24/telefonica-tiembla-terremoto-de-magnitud-9-en-las-telecomunicaciones_853295/

Esta semana ha sido bastante activa por lo que a operaciones corporativas en el sector de las telecomunicaciones se refiere.

El cambio del entorno es brutal y a los distintos actores no les queda otra que ocupar aceleradamente posiciones para no quedarse fuera de juego. Los cambios asociados a la consolidación de la movilidad como única alternativa frente a la multiplicidad de dispositivos anterior está conduciendo a una lucha encarnizada por dos activos fundamentales en la nueva configuración de la industria: audiencia y contenido.

Es en relación con ambos parámetros donde hay que encuadrar dos operaciones, una cerrada y otra potencial, que han ocupado las portadas de los medios especializados estos días: la compra de Suddenlink por parte de Altice -y el posible interés de esta última por Time Warner- y la potencial fusión entre Vodafone y Liberty Global, en fase aún muy embrionaria.

Operadoras más o menos tradicionales y firmas de cable unidas por la necesidad.

Lo curioso es que, en contra de lo que cabría pensar, la iniciativa no es unidireccional del fuerte al débil sino que nace del David de este cuento, liderada, eso sí, por visionarios que buscan romper el statu quo actual y mojar peligrosamente la oreja a los Goliats, incumbents de primera generación que, como regla general, dan la impresión de estar a las patatas.

Así, en el caso de la matriz de las francesas Numericable y SFR, su propietario Patrick Drahi ha decidido dar el salto a Estados Unidos y abandonar cualquier intento adicional de consolidación en la timorata Europa, presa de los intereses individuales y la visión reduccionista de los estados que la conforman. Para ello ha comprado el 70% de la séptima ââ,¬Ëœcableraââ,¬â,,¢ del país que cuenta con un millón y medio de clientes.

De esta forma vuelve a sus orígenes y sienta las bases para conquistas mayores, caso de Time Warner Cable, cuya fusión con Comcast se cayó el mes pasado y con la que, según informó esta misma semana el WSJ, ya ha tenido contactos preliminares. Una firma por la que, a su vez, está interesado John Malone, el dueño de Liberty Global que busca hacerse con ella a través de su participada Charter Communications, la cuarta en el ranking del cable USA, y de la que tiene el 25% del capital.

Ya fracasó en su primer intento.

Ahoraââ,¬Â¦

La batalla entre ambos empresarios se antoja apasionante.

Está por ver cómo termina y si no se lleva por delante a sus respectivas compañías.

Altice lleva 40.000 millones de dólares en operaciones corporativas en apenas año y medio. Algo muy difícil de digerir. El dueño de Liberty acumula 36.000 kilos en transacciones desde 2010 y se plantea ahora, a sus 74 años, una integración con Vodafone que daría lugar a un gigante. De ser así, abandonaría sus intentos de aumentar su posición en la cadena británica ITV, actualmente situada en el 6,4%.

Sea como fuere, tal y como apuntábamos al inicio de esta entrada, lo verdaderamente relevante es lo que subyace a este proceso de concentración: la necesidad de ocupar espacios en un momento en el, por una parte, el quadruple play ââ,¬â€œfijo, móvil, datos y televisión- se impone en la oferta comercial de las telcos y, por otra, el consumo del contenido audiovisual se traslada a un ritmo vertiginoso desde dispositivos fijos a teléfonos y tabletas.

Con estas operaciones, los unos ganan bases de clientes sobre los que actuar y poder de negociación con los productores, gracias a la escalabilidad, y los otros consiguen una alternativa a la decadencia del modelo tradicional de distribución de información y entretenimiento.

Miel sobre hojuelas.

De momento, tal y como señalábamos también al arranque, se ve poco nerviosismo en los operadores tradicionales europeos ante estos movimientos. En el caso de Telefónica, con la compra de Canal Plus se hace con la práctica totalidad de un mercado -satélite en este caso como complemento a su cable- que terminará integrando bajo su marca. Pero nuestro país pesa cada vez menos en la cuenta de resultados y es evidente que este cambio, antes o después, llegará al resto de los mercados en los que está presente, Brasil incluido.

Ã,¿Cuál es su estrategia?

http://blogs.elconfidencial.com/mercados/valor-anadido/2015-05-24/telefonica-tiembla-terremoto-de-magnitud-9-en-las-telecomunicaciones_853295/

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Charter ultima la compra de Time Warner Cable
http://www.expansion.com/opinion/2015/05/25/5563896b268e3ef0188b4598.html

Según personas del entorno, Charter Communications tiene prácticamente cerrado un acuerdo para hacerse con el control de Time Warner Cable por aproximadamente 55.000 millones de dólares.

La operación supone una victoria para el magnate estadounidense John Malone - conocido como el "cowboy del cable" - frente al multimillonario franco-israelí Patrick Drahi, de Altice.

Charter, el tercer mayor operador de cable de EEUU, estaría ofreciendo un pago en efectivo equivalente a 100 dólares por título y el resto de la operación la financiaría mediante un intercambio de acciones. La empresa valora las acciones de Time Warner en 195 dólares cada una. El valor de la operación ascenderá a 78.000 millones de dólares incluyendo los 22.000 millones de dólares de deuda neta. La compra coincide con una época de profundos cambios en la industria del cable de EEUU, a medida que aumenta el número de consumidores que ven vídeos en Internet en detrimento de la televisión. Las fusiones ayudarán a los operadores de cable a competir con una nueva generación de servicios de video online como Amazon y Netflix, y a hacer frente al poder de fijar los precios de los proveedores de contenidos.

En la oleada de acuerdos del sector, AT&T llegó a un acuerdo para comprar DirecTV por 48.500 millones de dólares en 2014 y la propia Charter decidió hacerse con el control de Bright House Networks, un operador de cable estadounidense más pequeño, por 10.400 millones de dólares. Como parte del acuerdo de Timer Warner, Charter completará la compra de Bright House y fusionará los tres grupos para crear una única empresa que tendrá un total de 23 millones de clientes. El grupo resultante de la operación se convertirá en el s77egundo mayor operador de cable por detrás de Comcast.

Los accionistas de Time Warner tendrán la opción de recibir 100 dólares en efectivo y los restantes 95 dólares en acciones de Charter, o 115 dólares en efectivo y los otros 80 dólares en acciones. Malone, el billonario de Colorado que ha sido una pieza esencial en la consolidación del cable durante más de dos décadas, inyectará 5.000 millones de dólares de capital para ayudar a financiar el acuerdo a través de Liberty Broadband.

Charter pagará un 23% más de lo que Comcast había acordado pagar por Time Warner en 2014. Esta cantidad se debe, en parte, a la tardía entrada de Altice, de Francia, en la guerra por Time Warner.

La derrota de Altice no indica una retirada del operador europeo en su apuesta por EEUU. El grupo francés, que el mes pasado compró el operador de cable Suddenlink por 9.100 millones de dólares, espera seguir buscando acuerdos tanto en EEUU como en Europa.

Cablevision, controlada por la millonaria familia Dolan, de Nueva York, experimentó un repunte del 22% la semana pasada ante los rumores de que podría fusionarse. Cox Communications, de propiedad privada, también es vista como un objetivo de OPA.

Las compañías de cable son los mayores proveedores de servicios de banda ancha de alta velocidad y un acuerdo definitivo entre Charter y Time Warner concentraría mucho poder de banda ancha en una empresa. Como tal, es probable que tenga que enfrentarse a un escrutinio intenso de los reguladores.

La oposición reguladora era un factor clave en la retirada de Comcast de su propia oferta de Time Warner por valor de 45.000 millones de dólares.
http://www.expansion.com/opinion/2015/05/25/5563896b268e3ef0188b4598.html